El destierro de los pájaros
Lerma, Estado de México. 2026.
Desde hace años fotografío pájaros muertos porque siento que si los muestro, sí existieron. Algo similar a nombrar constantemente a tu persona fallecida, para que “no muera”.
Investigando sobre algunas especies del Estado de México encontré otros datos sencillos como este: es común que los pájaros, al sentir que podrían morir, se aíslen y se escondan.
Con el mismo crecimiento poblacional, cada vez aparecen en la calle mas pájaros muertos a la vista, por haber sufrido algún accidente provocado por el transitar de los humanos. En esta ocasión estas aves murieron luego de una gran tormenta con granizo en marzo de 2026, en Lerma. El primero murió en la tormenta, el segundo murió al día siguiente de ver a su compañero muerto. No sé si por daños de la misma tormenta. Mi instinto me dice que fue de tristeza.
Para mí, hay poesía en su existencia y tristeza en su muerte. Sobretodo cuando, con nuestro habitar el mundo, los estamos desterrando solo por existir .


