Los rastros que deja nuestro paso ya sea de forma directa o indirecta en la naturaleza, y sobretodo en zonas cercanas a las grandes ciudades, visualmente resultan bastante claros.

Xochimilco es una zona al sur de Ciudad de México con una historia de más de mil años sobre el agua. El lago fue intervenido por su población para crear chinampas, pedazos de tierra construidos artificialmente para agricultura, para una mayor producción y para poder navegar eficientemente en sus canales. Rastros desde la historia, el recorrido, hasta esa naturaleza crecida sobre cicatrices previas.

Este proyecto busca, a través del fragmento que pretende expresar el detalle por las partes, generar una idea simbólica de nuestra intervención, y tiene un sentido poético de pérdida por lo que hemos recorrido, intervenido y mutado en nuestras cercanías.